Generación de polvo
Los terrenos con poca cohesión pueden liberar partículas finas con el paso de vehículos, generando polvo de forma recurrente y afectando al confort de uso, la visibilidad y el entorno.
Estabilización de suelos
Soluciones de estabilización de suelos para terrenos con baja capacidad de soporte, deformaciones, erosión, polvo, barro o mantenimiento recurrente.
Según las condiciones de cada actuación, la estabilización puede realizarse in situ sobre el terreno existente o mediante la aportación de material seleccionado, definiendo el tratamiento en función de las características del suelo y del uso previsto.
Problemas del terreno
Los terrenos con poca cohesión pueden liberar partículas finas con el paso de vehículos, generando polvo de forma recurrente y afectando al confort de uso, la visibilidad y el entorno.
Cuando el terreno pierde capacidad de soporte con la humedad, pueden aparecer barro, roderas y deformaciones que dificultan el tránsito y deterioran progresivamente la superficie.
El agua, la escorrentía y el tránsito pueden provocar pérdida de material, irregularidades y deformaciones, afectando progresivamente a la estabilidad y funcionalidad del terreno.
Cuando reperfilar, rellenar o compactar el terreno se convierte en una actuación periódica, conviene analizar la causa del deterioro y valorar una solución de estabilización.
Qué es
La estabilización de suelos consiste en actuar sobre las propiedades del terreno para mejorar su capacidad de soporte, cohesión y estabilidad, así como su comportamiento frente al tráfico, el agua, la erosión y otras condiciones de servicio.
Según las características del suelo y el objetivo de cada actuación, pueden emplearse procedimientos mecánicos o tratamientos mediante cal, cemento, polímeros u otros aditivos específicos. La intervención puede realizarse sobre el terreno existente in situ o mediante la aportación de material seleccionado cuando las condiciones del proyecto lo requieren.
No existe una única forma de estabilizar un suelo. El tratamiento debe definirse en función de las características del terreno y de las exigencias de cada actuación.
El proceso
Una actuación de estabilización se define a partir de las características del suelo, el uso previsto y las condiciones de cada proyecto. Según el caso, puede trabajarse in situ sobre el terreno existente o mediante la aportación de material seleccionado.
El proceso puede combinar procedimientos mecánicos y distintos ligantes o aditivos, seleccionados y dosificados en función de la solución técnica definida, junto con las operaciones de mezcla, ajuste de humedad, nivelación, compactación y, cuando procede, tratamiento superficial.
Preparación
Preparación del terreno existente o del material seleccionado para recibir el tratamiento definido.
Incorporación
Incorporación de los ligantes y aditivos definidos, con la dosificación establecida para la actuación.
Mezcla y homogeneización
Mezcla del material y los componentes hasta obtener una distribución uniforme en la profundidad de tratamiento definida.
Nivelación y compactación
Conformación, nivelación y compactación de la superficie hasta alcanzar las condiciones especificadas para la actuación.
Tratamiento superficial
Cuando la solución lo requiere, aplicación de un tratamiento superficial de acabado y protección sobre la superficie compactada.
Resultado final
Superficie terriza estabilizada, terminada de acuerdo con la solución técnica definida para el uso previsto.
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Ámbitos de aplicación
La estabilización de suelos puede aplicarse en entornos y condiciones de uso muy diversos. La solución técnica se define en función de las características del terreno, el uso previsto y las condiciones específicas de cada actuación.
Viales forestales y caminos rurales
Accesos y pistas en entornos rurales, forestales y zonas de explotación.
Caminos agrícolas y explotaciones
Viales de servicio y accesos a fincas, explotaciones e infraestructuras agrarias.
Espacios naturales y áreas protegidas
Senderos y accesos en entornos naturales, adaptando la solución a las condiciones del terreno y del entorno.
Obras civiles y explanaciones
Plataformas, accesos y viales temporales o definitivos vinculados a obras e infraestructuras.
Áreas industriales y logísticas
Viales, accesos y superficies de servicio en entornos industriales y logísticos.
Urbanizaciones privadas y accesos
Caminos, accesos y viales de uso privado adaptados a las características de cada actuación.
Consulta técnica
Cuéntanos las características de la actuación. Analizaremos el terreno, el uso previsto y las condiciones del proyecto para realizar una primera valoración técnica.